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Este robot aspiradora se lava solo y quita las mopas al llegar a la alfombra

Martín y Ana prueban el Roborock Qrevo 2 Pro Series: aspira, friega, retira las mopas en las alfombras y se autolava en su base.

El polvo ya no es lo que era

Martín lo deja claro desde el principio: el polvo de casa ya no es el de antes. Ahora hay microplásticos de la ropa y de mil objetos que se acumulan en el suelo y terminan metiéndose en el cuerpo sin que nos demos cuenta. Por eso una aspiradora ya no es un capricho, es casi una medida de higiene.
El protagonista de esta prueba no es una aspiradora cualquiera. Es el Roborock Qrevo 2 Pro Series, un robot pensado para hacerlo todo: aspirar, fregar y adaptarse a cualquier superficie de la casa, incluidas las alfombras, que siempre han sido el punto débil de este tipo de dispositivos.

Aspira y friega en la misma pasada

La gracia está en que no hace falta elegir entre aspirar o fregar. El robot combina ambas funciones en un mismo recorrido, así que no tienes que lanzarlo dos veces por la casa ni preocuparte por cambiar accesorios a mano.
Y aquí viene lo interesante: las mopas que usa para fregar se ponen y se quitan solas. Nada de agacharse a media tarea.

Mopas que se retiran solas

Este es el detalle que más sorprende a Martín y Ana. Cuando el robot detecta una alfombra, no sigue arrastrando la mopa mojada encima. La retira automáticamente antes de pisar la zona textil y la vuelve a colocar en cuanto vuelve al suelo duro.
Si la mopa ya no limpia bien, el sistema también la reemplaza sin que el usuario tenga que intervenir. Todo funciona con dos depósitos: uno de agua limpia para humedecer la mopa cuando toca fregar, y otro para el agua sucia que se genera durante el autolavado y el autosecado.
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El propio sistema decide cuándo lavar la mopa, cuándo secarla y cuándo cambiarla. El usuario solo vacía el depósito cuando el robot avisa.
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El eterno problema de los pelos, resuelto

Toda aspiradora robot promete gestionar bien el pelo, pero en la práctica muchas fallan.
El diseño del robot dirige los pelos hacia una zona central antes de tragarlos, evitando el atasco típico en el cepillo. Sobre césped artificial, uno de los terrenos más complicados para estos dispositivos, el robot mantiene el rendimiento sin trabarse.

La diferencia con modelos anteriores se nota enseguida. En vez de moverse a base de golpes contra las paredes, como comentan que hacía el robot anterior de la casa, este usa un sistema de cámara para mapear el espacio y decidir por dónde puede pasar y por dónde no.
Eso se traduce en un recorrido más limpio, sin rebotes innecesarios y con mejor criterio para esquivar obstáculos o zonas delicadas.

Vuelve a casa y se limpia a sí mismo

Cuando termina el trabajo, el robot regresa a su base. Ahí vacía el depósito de polvo, lava la bomba y seca las mopas para dejarlas listas para la próxima sesión. La base es más grande de lo habitual precisamente porque ahí ocurre todo ese proceso de mantenimiento automático.
El resultado, según muestran Martín y Ana, son mopas visiblemente limpias tras el ciclo, incluso después de fregar la canela en polvo que esparcen por el suelo para ensuciarlo. La suciedad recogida queda concentrada en un depósito bastante amplio, así que no hace falta vaciarlo cada dos por tres.

Un patrocinado que sí nos convenció

Martín es honesto: el vídeo es un patrocinado, pero insiste en que eligen con cuidado qué marcas presentar. Y este robot, dicen, les dejó buena impresión desde la primera prueba.
Tanto es así que ya han quedado en hacerle un seguimiento a largo plazo, con una review dentro de un año para ver cómo aguanta el uso diario. Si el rendimiento se mantiene como en esta primera toma de contacto, podría convertirse en una alternativa seria dentro del segmento de robots aspiradora con fregona automática, un terreno donde todavía hay pocos modelos que resuelvan bien el tema de las alfombras y el pelo al mismo tiempo.
Este artículo está basado en el vídeo de YouTube.
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